El sabor de tu cuerpo
Aún bajo perfil, Sin ser infiel… No sé por qué me emociona tanto… Es un hombre normal en una ciudad normal que simplemente es lindo. Su boca me provoca Su sexo aunque no lo conozco hace que mi cuerpo vibre con sólo imaginármelo encima. Quisiera sentir su lengua en mi boca, a que saben sus besos, a que sabe su piel y lamerle todo el cuerpo hasta el cansancio.
Supongo que no debe saber a nada, a lo que saben normalmente los cuerpos, a sal por el sudor que recogen en el trajín del día, o a perfume, en resumidas cuentas a nada especial, no sabra a miel o arequipe, simplemente a piel. Sin embargo el sólo hecho de imaginarme encima de él, lamiéndolo, que mi lengua tenga contacto con su calor, me excita y no de cualquier manera, quisiera desnudarlo ya, apretarlo con la fuerza que tenga en el momento, morderlo suave o bruscamente dependiendo del lugar, pero simplemente tenerlo entre mis dedos… sin que se me escurra.
No es fácil para mi decirle todo esto, aunque este deseo tenga nombre propio y tampoco soy buena para disimular, simplemente deseo y deseo y en este momento lo único que se me ocurre es tenerlo encima. De repente me cae un baño de agua fría… Y supongo que él no siente el mismo deseo es simplemente una atracción y nada mas. Yo no puedo hacer nada mas. Nada mas que escribirlo en este blog.
About this entry
You’re currently reading “El sabor de tu cuerpo,” an entry on Instintos
- Publicado:
- Junio 27, 2007 / 10:19 pm
- Categoría:
- Fidelidad
- Etiquetas:
Todavía no hay comentarios
Jump to comment form | comments rss [?] | trackback uri [?]